El pueblo de Altea es un bellísimo enclave rodeado de montañas y a orillas del mar. Un pueblo que combina a la perfección la tradición con la modernidad. Un pueblo con historia, donde habitaron íberos, romanos, griegos y musulmanes, que ha ido evolucionando con los tiempos y en la actualidad se presenta como una de las localidades más confortables del Mediterráneo, bohemia y cosmopolita, abierta a todo tipo de actividades de ocio y turismo, sin perder de vista la cultura.

Un lugar para amar la vida

Refugio creativo de pintores, escultores, ceramistas y músicos, Altea es “el pueblo con encanto” por excelencia, en el que predomina el turismo residencial y poco masivo, donde, además de encontrar todo tipo de servicios y numerosas urbanizaciones, el habitante se sigue sorprendiendo con la belleza de su casco antiguo, sus casas blancas, sus callejuelas empedradas, sus miradores desde las colinas, su artesanía y sus cálidas playas de canto rodado bañadas por el Mediterráneo.

En plena naturaleza

Altea cuenta con una de las bahías más importantes de la Comunitat Valenciana, que forma parte del Parque Natural de Serra Gelada por sus valores paisajísticos y medioambientales y por la riqueza de sus recursos. Protegida por la Serra Bèrnia (1.129m) y entre la Serra Gelada y El Morro Toix, se encuentra la impresionante bahía de 8 km de longitud, con numerosas playas, acantilados, el río Algar, el puerto pesquero y los puertos deportivos. Un lugar idóneo para disfrutar de la naturaleza, practicar todo tipo de deportes náuticos, contemplar aves y fauna marina, realizar rutas de senderismo o escalada, jugar al golf, un lugar para amar la vida.

Una ciudad abierta al mundo

La importancia de la gastronomía y la cultura diferencia a Altea de otros pueblos turísticos. Prestigiosos restaurantes con cocina mediterránea e internacional comparten las calles con galerías de arte, muestras de artesanía, festivales de música, danza y teatro. Además, la ciudad cuenta con la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Miguel Hernández y el auditorio Palau Altea Centre d’Arts.